Barcelona mantuvo con vida su temporada en la Euroliga tras imponerse con autoridad por 80-72 a Crvena Zvezda, impulsado por un inicio demoledor de Will Clyburn que prácticamente dejó el partido sentenciado antes del descanso. En un escenario de todo o nada, el Barça ofreció justo lo necesario: control, eficiencia y experiencia. El triunfo los lleva ahora a un enfrentamiento decisivo ante Mónaco, con un billete a los playoffs en juego.
El tono del partido quedó marcado desde el principio. Barcelona no volvió a ir por detrás tras los primeros minutos, transformando ese impulso inicial en un dominio sostenido que Zvezda nunca logró romper.
El estallido inicial de Clyburn rompe el partido
El momento clave llegó en el primer cuarto, cuando Clyburn firmó uno de los inicios más explosivos de la temporada. Anotó 18 puntos en apenas 10 minutos, encadenando seis triples consecutivos y estableciendo nuevos registros en el club.
Ese arranque no solo infló el marcador, sino que desajustó completamente la defensa de Zvezda, generando espacios en toda la pista. Barcelona lo aprovechó para abrir una ventaja de dobles dígitos que ya no estuvo en peligro real.
Clyburn mantuvo su nivel tras ese inicio. Cerró el partido con 22 puntos, 7 rebotes y una sólida aportación defensiva, asumiendo el liderazgo en un momento clave, especialmente con problemas de faltas en el juego interior del equipo.
Experiencia y ejecución sellan la victoria
Aunque Clyburn marcó el ritmo, la ejecución colectiva de Barcelona aseguró el resultado. Kevin Punter también sumó 22 puntos, apareciendo en momentos clave cada vez que Zvezda intentaba reaccionar.
Tomas Satoransky aportó equilibrio con su dirección de juego, ayudando a controlar el ritmo y evitar errores que pudieran reabrir el partido.
El intento de remontada de Zvezda nunca llegó a consolidarse, en gran parte por sus problemas con las pérdidas de balón. Los errores cortaron su ritmo, mientras Barcelona se mantuvo disciplinado y eficaz, especialmente desde el perímetro.
El acierto exterior fue decisivo. Barcelona logró abrir brecha con su tiro de tres, mientras que la irregularidad de Zvezda y sus errores les impidieron acercarse de forma sostenida.
La victoria prepara ahora un duelo de máxima exigencia ante Mónaco, donde el nivel de presión será aún mayor. Para Barcelona, el reto será repetir este nivel de concentración y ejecución fuera de casa.
El camino hacia los playoffs sigue siendo complicado, pero actuaciones como esta demuestran que el equipo sigue plenamente en la lucha.